A French Fairlytale: Una boda de inspiración francesa

Como el sábado es mi cumpleaños, he decidido reservar para hoy un post muy especial, el reportaje de la boda más bonita que he visto en los últimos años, a french fairlytale, ¡que lo disfrutéis!

Escondida detrás de una gran arboleda se encuentra Deux Belettes GuestHouse (Australia), un chateaux francés del s.XVI. Rústico, elegante y exclusivo, donde los novios se juran amor eterno, los artistas se inspiran y los poetas escriben sus mejores trabajos.

Este fue el lugar escogido por Sarah y Paul para celebrar su boda el pasado 14 de julio ante la perpleja mirada de 75 invitados.

Sus fuentes de inspiración para lograr el ambiente deseado, al que puede decirse que la lluvia y la luz del día favorecieron, fueron la boda de Kate Moss y su viaje a Francia, donde Paul le propuso a Sarah matrimonio.

El entorno deja a uno sin palabras, y la fotógrafa Natalie McComas supo captarlo a la perfección. Su trabajo es, simplemente, impecable.

La novia escogió para la ocasión un vestido de Jenny Packham y unos zapatos color nude de Yves Saint Laurent. Sarah complementó su look con una discretísima corona de flores blancas.

Las damas de honor, por su parte, vestían sencillos vestidos blancos a la rodilla diseñados por Collete by Collete Dinnigan, y también ellas lucían unas coronas de flores ideales.

Tampoco las invitadas se quedaron cortas en cuanto a estilo y a buen gusto se refiere, destilaban moda en estado puro y personalidad.

Francesca, dama de honor y una de las mejores amigas de la novia, es violinista profesional y se encargó de la elección de repertorio musical. Fue una sorpresa para Sarah, que para su entrada, Francesca interpretara Moon River, de la película “Desayuno con diamantes”. Los que me conocéis sabéis que tanto Sinatra como Hepburn son algunos de mis must.

Es bonito que el momento más especial para la novia y el novio sea el mismo, el instante en el que cada uno se encontraba a un lado del pasillo, él esperando y ella nerviosa por llegar.

Para la salida de los novios, se entregaron conos de pétalos elaborados con partituras pero, aunque yo en particular no soy muy partidaria del arroz y sus variantes, reconozco que en esta boda hasta eso me parece perfecto.

Para la ocasión los novios se hicieron con una caravana hippy, un toque divertido y desenfadado, la verdad.

El aperitivo también estuvo especialmente cuidado. Del catering se encargó Seaweed Cuisine. Me encantan hasta los pañuelos de hilo de la barra de postres.

Y ahora os dejo con algunas fotos de los novios. Ya que algunos detalles se pueden observar más de cerca, me encanta que el velo no llegue al suelo, y que cuando lo lleva velado éste no cubra más allá de los hombros. Me encanta.

¿La cena? Otra maravilla. Una carpa fabulosa bajo la que se sucedieron múltiples discursos y ataques de risa. Y es que las fotos hablan por sí solas.

Y el baile…

Espero que os haya gustado tanto como a mí. Mil besos y feliz cumpleaños.

Fuente: The Lane