¿Os acordáis de la bonita boda en petit-comité de Ana y Alberto? Fuimos muchas las que nos enamoramos de cada pequeño detalle de esta “miniboda” de 15 invitados ¿a que sí?

Cuando Ana me volvió a escribir para contarme que iba celebrarlo de nuevo pero con más amigos y familiares me puse súper contenta ¡y cuando me dijo que quería que fuera yo quién os la retransmitiera aún más!

Maquillada por Yohana Rojas y peinada por Shakti, Ana estaba espectacular con un vestido de Cherubina con un cuello de lo más especial y una hilera de característicos botones que recordaba al de su miniboda.

Las joyas, por supuesto, tenían que ser de Acantha Joyas. Unos pendientes con las iniciales de Ana y Alberto que encargo realizar para la ocasión. Y no hubo un anillo sino tres: un anillo de Acantha con el que Alberto le pidió matrimonio porque sabía que le haría ilusión máxima que fuera de su propia marca; el anillo de pedida, que le regaló posteriormente Alberto y su alianza.

Alberto, en esta ocasión, vestía traje de Absolute Bespoke, camisa de Pal Zileri y corbata de Viola Milano. ¡Estaba de lo más elegante!

El escenario elegido para esta segunda celebración fue la Casa de los Cassy, una espectacular casa castellana muy cerquita de Madrid y que es una auténtica joya. Ceremonia, cóctel y banquete se celebraron al aire libre en sus bonitos jardines.

Aunque ya se había casado en la Iglesia en la intimidad, querían celebrar de nuevo su unión con amigos, abuelos y resto de familiares con quién no pudieron estar en 2020 así que realizaron una ceremonia civil bajo un precioso arco que diseñó Sonia Alonso y allí renovaron sus votos.  

El Laurel Catering fue el encargado de preparar cóctel y cena. Diseñaron con ellos un menú de 10, con un cóctel y un menú buffet para que los invitados pudieran elegir su propio menú. ¡Fue todo un exitazo!

Las mesas, con una decoración romántica y elegante, combinaban jarroncitos de diferentes formas con flores como achileas, fresias, rosas nude y rosas pitiminí. Las velas flotantes y los candelabros fueron el broche de oro.

Para la iluminación y la música contaron con Luces de Cuento y High Volumen Event. Un espectacular techo de microluces que cubría todas las mesas y que era literalmente de cuento junto con un DJ que pinchaba discos de vinilos creó una ambientación idílica para la boda.

Ana de Acantha Joyas confió en Sonia Alonso para que coordinara todo y que nada fallara. Y es que como ella misma dice organizar una boda no es nada sencillo, hay muchas cosas de las que estar pendientes y contratiempos que surgen así que contar con alguien que te ofrezca esa tranquilidad no tiene precio. ¡En La Champanera lo suscribimos al 200%!

¿Y quién se encargó de dejar esta imprenta para el recuerdo? Pues Bengalú, que con su fotografía natural supo capturar cada instante y documentar cada momento.

Espero que os haya gustado tanto como a mí esta recelebración de Ana y Alberto y que os haya dado muchas ideas para vuestra boda.

Un beso fuerte a todas, Ana.