Después de más de un año sin organizar un evento desde RUMOR, ¡por fin llegó el día! Y mi equipo y yo pudimos ejecutar un proyecto precioso para una de las marcas que más nos gustan: Sisley. RUMOR, por si os pilla descolocadas la afirmación, es mi Boutique de Comunicación.

Se presentaba un nuevo perfume, Izia La Nuit (¡no sabéis qué bien huele!), e ideamos una presentación reducida y elegante en la que todos los detalles encajaran a perfección con la filosofía y línea estética del lanzamiento y la propia marca.

Por supuesto, la prioridad para mi equipo y para mí fue siempre que el evento se desarrollara en un entorno seguro y por ello no escatimamos en medidas de seguridad para que el evento se pudiera desarrollar con mayor tranquilidad.

Dicho esto, con lo impresionantemente bonita que es la Maison Sisley de Madrid (la única de España) sí o sí teníamos que organizar el evento allí. Además, jugar “en casa” siempre es una ventaja. Y tan bonita es que no necesita ornamentos ni decoraciones, puesto que ya es en sí misma toda una oda de buen gusto y buen criterio estético.

Aún así quisimos engalanarla de la mano de Laura y su equipazo de Naranjas de la China, que en lo suyo son unas cracks y estilo lo derrochan a dos manos. En su taller nos perdimos escogiendo entre un millón de bases los jarrones perfectos para que se integrasen en la Maison Sisley como lo hicieran en el salón de la casa de Doña Isabelle d’Ornano, fundadora de la marca. En cuanto a la composición floral, seguimos la línea cromática del lanzamiento y para los tipo de flores confiamos en el criterio de Laura.

Para nuestras súper invitadas (María León, Inés Ybarra, Marta de la Rica, Belén Ordovás y Lulú Figueroa) teníamos preparada una sorpresa genial. Aprovechando el toque místico y misterioso así como la privacidad que otorga el salón de la Maison Sisley, cuadramos con la tarotista parisina Marie Ducos una lectura de cartas, ¡y a todas les entusiasmó la experiencia! También se llevaron un palo santo personalizado con los ingredientes del perfume, una maravilla para los supersticiosos y no supersticiosos. Así, mientras una disfrutaba de su lectura privada, otras descubrían los diferentes rincones, cabinas ¡y secretos! de la Maison y se ponían las botas con las cestas personalizadas de My Basket.

Las chicas de Light of Feathers, que las adoro, llegaron las primeras y se fueron las últimas para que pudiéramos tener en tiempo real estos fotones en los que la “vieja normalidad” dejó de ser un recuerdo y se convirtió en realidad.

¡Espero que os haya gustado y que pronto pueda organizar más!

Un besote, Ana.