Me había gustado tanto (a vosotras y a mí) este vestido de By handel en color naranja, que quería repetir el traje en otro color con un estilismo que nada tuviera que ver con el primero.

Y es que el diseño Wendy de By Handel empieza a ser todo un clásico con toques renovados de lo más actual. Está confeccionado en un crep de textura muy gozosa, con manga larga y pequeños pliegues que consiguen darle estructura a los hombros. La cintura está bien marcada, queda adornada por dos botones forrados en el mismo tejido y su falda en forma de tulipa es perfecta para aquellas mujeres con cuerpo triangular que quieren disimular sus caderas pero no por ello dejar de definir su silueta al andar con un toque sexy y elegante. ¡Simplemento perfecto!

A este vestidazo había que incluirle un complemento a la altura de las circunstancias que no tuviera nada que ver con la pamela que incluimos en el mismo vestido de diferente tono. Y lo tuve claro desde el principio, quería sí o sí combinarlo con un mantón de Altermanila, la alternativa al mantón de manila. Se trata de un diseño exclusivo de la marca que previamente se ha pintado con acuarelas para plasmarlo sobre seda natural de alta calidad. Está inspirado en un grabado japonés del XVIII en el que se plasma una escena de dos gheisas celebrando la ceremonia del té. Completa el diseño un ramo de cerezo y greca de estilo oriental. Una verdadera obra de arte.

Los pendientes eran un bonito diseño de De La Riva Complementos en dorado mate que no podía encajar mejor con este estilismo de invitada de boda con mantón de Altermanila.

En cuanto a los zapatos, escogimos un diseño todoterreno de Calenda. En concreto, el modelo Bobbio -disponible también en rosa y verde-, se trata de unas sandalias de tacón con plataforma de ante que realzan la silueta del pie por la confección de la pala con figuras geométricas. Tiene además una plataforma de 4 centímetros y tacón de aguja de 12 centímetros y aún así, ¡María nos dijo que eran comodísimos!

MG Beauty se encargó de favorecer a la ya de por sí guapísima María del Hoyo. Con la melenaza tan bonita que tiene y al no llevar una pamela o tocado que exigiera recoger el cabello, decidimos ondular ligeramente el pelo sin mayor artificio para que luciera espléndido con toda naturalidad.

¡Gracias a Light of Feathers y a la Antigua Fábrica de Harinas por ayudarnos a que estos estilismos vieran la luz de una forma tan espectacular como esta!

Espero que os haya gustado mucho esta invitada de boda con mantón.

Un besote enorme, Ana.

Editorial patrocinada