Tras una larga espera, al haber tenido que aplazar su boda un año por la pandemia, Carla -diseñadora de los zapatos Mariela Madrid- y Borja pudieron celebrar su boda de ensueño tal como se la habían imaginado. “Siempre habíamos soñado con compartir nuestro gran día con todos nuestros amigos, incluido los extranjeros que vinieron desde Boston, donde Borja y yo nos conocimos, así como familiares que han venido desde muchas partes del mundo para celebrar este día con nosotros”.

El 25 de junio no solo los novios y sus familiares celebraron en grande una velada histórica, sino que fue, a su vez, el primer día que los madrileños pudieron disfrutar al aire libre sin restricciones y sin mascarillas. “Aunque habíamos pensado todos los preparativos para una boda en tiempos de pandemia, fue muy bonito poder ver todas las sonrisas de nuestros seres más queridos, hacer nuestro baile de novios, y que se unieran nuestros invitados para bailar y celebrar en grande hasta pasada la madrugada como nos lo habíamos imaginado”.

La velada se celebró en el Castillo de Viñuelas de la mano de Aldovea Catering, lleno de flores y decorado por Flower Power e iluminado por Luces de cuento.

Los novios entraron a la cena, que tuvo lugar en la terraza del castillo, bailando entre las mesas al ritmo de Sweet Caroline para animar aún más el momento con una felicidad insuperable.

En cuanto a su look de novia, el vestido tenía que diseñarlo Clara Brea, dice Carla. Clara y Carla son amigas de la infancia, y ahora no solo son íntimas amigas, sino que trabajan juntas en el sector nupcial. De hecho, el primer vestido de la carrera de la diseñadora lo realizó para Carla para una Nochevieja, mucho antes de comenzar en el diseño para novias. Carla nos cuenta que desde que Clara Brea comenzó a diseñar vestidos de novia sabía que nadie más iba a poder reflejar justo lo que ella quería para el día de su boda. Y lo que quería era un vestido clásico y elegante. Decidieron apostar por un vestido de mangas de ¾ y un pronunciado escote de espalda, todo cubierto en pedrería bordada a mano y una falda de crepé con mucha caída.

El toque mágico de su look de novia para la ceremonia fueron, por supuesto, sus zapatos Mariela Madrid. Desde que Carla decidió volver de Boston para comenzar su firma de zapatos de novia, lo hizo pensando en este día. Su sueño era poder brindar a todas las novias la opción de personalizar sus diseños con todos los detalles de su preferencia y que así cada una pudiera llevar un diseño único, cómodo y que se ajustara perfectamente a ellas, inspirándose principalmente en lo que ella quería como novia para su boda.

Es por eso que por fin iba a poder llevar los zapatos de sus sueños, fabricados especialmente para ella por nuestros artesanos españoles de Mariela Madrid.

Para la ceremonia llevó un primer diseño totalmente en seda blanca con tacón fino, modelo Mariela Málaga estilo salón, pero abierto a ambos lados. Añadió a su diseño el delicado y elegante toque de vivos en color plata a juego con la pedrería de cristal con la que adornó Silvia de Puntulina Tocados, tanto la punta de sus zapatos como el tacón. “Un diseño muy elegante para el tipo de ceremonia que teníamos preparada en la basílica San Francisco el Grande en Madrid, donde muchos de nuestros familiares también celebraron el sacramento. Significaba mucho para nosotros que nos casáramos allí”.

La diseñadora acompañó su vestido de pedrería y sus zapatos de cristal con una magnífica corona de Puntulina Tocados. Silvia se encargó de diseñar este tocado tan especial de perlas con toques en tonos turquesa y verde esmeralda, pensando especialmente en el anillo de pedida de Carla, ya que como bien sabia Borja, es su piedra favorita.

Carla quería que la corona, así como el vestido, pudieran permitirle hacer un giro para un look más de fiesta para el momento del baile. Es por eso, que después de la cena, Carla recogió su vestido de Clara Brea con unos lazos que pensó la diseñadora especialmente para este momento a petición de la novia. Dio la vuelta a su corona de pedrería y se calzó su segundo par de Mariela Madrid Joya by Puntulina, para abrir el baile con su ahora esposo al son de la canción de “L-O-V-E” y sorprender a todos sus invitados con una coreografía impresionante, y por supuesto, con su look de novia con mucho swing donde brillaban sus espectaculares zapatos con pedrería turquesa en tacón y tiras.

Entre testigos e invitadas, 20 mujeres lucieron una gran variedad de diseños de su firma de zapatos Mariela Madrid y disfrutaron bailando hasta el final de la noche.

El ramo de la novia también era un símbolo muy especial para ella. Carla se casó con un buqué de Flower Power preparado con las hortensias del jardín de la casa de su infancia, en honor al nombre de su madre. “Las hortensias son mis flores favoritas. Me pareció un bonito gesto hacia mi madre -que las lleva cuidando desde que tengo memoria- el llevar sus flores”.

¡Seguro que os contagiáis de felicidad con estas fotos de Click10 Fotografía!

Un fuerte abrazo, Ana.