La de tiempo que llevaba queriendo organizar una fiesta en mi casa de Asturias, la misma en la que he disfrutado todos los veranos de mi vida, la que ahora comparto con mis hijos y la que ha inspirado -nada más y nada menos- todo el universo de @Pontigas_official.

Pocas cosas han cambiado menos en este blog que el sentido de La Champanera. Su slogan “La vida hay que celebrarla” sigue siendo para mí el motor de esta página. No importa si es una boda, un aniversario o una reunión con amigos y familia sin mayor excusa. Lo que queda para siempre son los momentos de encuentro, reunión y alegría.

Dicho esto, tenía claro que quería una celebración al aire libre y a medio día, para que mis amigos pudieran venir con sus familias pensando -entre otras cosas- en fomentar la idea idílica y probable de que nuestros hijos también puedan ser amigos algún día.

Y el tiempo nos acompañó, coincidiendo con el encuentro uno de los mejores días de todo el verano en Asturias que -como ya me habéis oído contaros en IG- fue más nublado de lo habitual.

Hasta allí se trasladó la primera Marta Quintero de Vintage Bodas, que me ayudó -entre otras cosas- a coordinar a los proveedores, a alquilar el material necesario a Global Rent, a decorar y a sacarle jugo a un presupuesto limitado. ¡Qué importante es esto último! Porque gastar es muy fácil, pero exprimir un presupuesto más bien justito es mucho más complicado.

Mi hermana Cova y mi cuñado Dani de Materia Botánica hicieron un despliegue de flores y jarrones preciosos de todas las formas y colores. Así que pude presumir orgullosa de familia emprendedora, ¡qué bonito estaba todo y cuánto cambia un decorado unas buenas flores!

Como en otras celebraciones, del catering se encargó María Ampudia de Las Vegas (Colunga). Todo muy sencillo (Empanada, ensaladilla, bollos preñaos, calamares…) pero muy bonito presentado y ¡¡riquísimo!! Por algo será que con María repetimos en cada celebración familiar.

Pero el éxito del encuentro, además de a mis propios amigos y el tiempazo que hubo ese día, se lo debo a ellos dos:

  • Heladería La Asturiana. No éramos tantos para que 60 litros de helado (de 6 sabores diferentes) volaran a la velocidad del rayo. Los niños entusiasmados con el carrito, lo ricos que estaban , las virutas de colores, los barquillos… y los mayores, para qué negarlo, también.
  • Los Puppos. No sabéis qué exitazo. Ellos son encantadores, pero es que además cómo tocaron de bien, el repertorio tan amplio que abordaron… ya no me puedo imaginar una fiesta (¡¡mucho menos una boda!!) sin ellos.

Además, había otros detalles pequeños para el disfrute de enanos y padres. Como a Gon le encantan las cervezas, recién llegadas a España le puse de sorpresa las Polar Pilsen que tienen un sabor súper suave y están buenísimas, piruletas de cereza con virutas de oro de CousaRica, pomperos y un mogollón de patinetes y bicicletas con los que los niños estuvieron super entretenidos.

Y claro organizar algo así… merecía la pena recordarlo apropiadamente y por eso el equipo de JFK, ya todo un clásico en mi casa de Asturias, acudieron para inmortalizar un día que no sabéis la ilusión que me hizo organizar. Llevo desde el 2015 recomendando su trabajo, podéis leer una de sus entrevistas aquí: “Las fotografías de JFK Imagen Social”

Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social
Foto: JFK Imagen Social

Por cierto, antes de que me preguntéis, me puse un vestido azul de Atrezature que me entusiasmó desde el momento en que lo vi. Como primaba la comodidad, lo combiné con alpargatas de cuña negras y una coleta con lazo negro.

Vivan las fiestas y vivan mi familia y amigos.

Un besote, Ana.