Como siempre nos pedís recomendaciones de fotógrafos, no quería que pasara un día más sin hablaros de los reportajes de boda de Caleidoscopia.

Hemos trabajado con ellas en nuestro último editorial (podéis ver aquí las fotografías de “Un vestido de novia repleto de margaritas” y “Un vestido de novia sencillo pero con mucho estilo“) y, a la vista del resultado, era mandatorio explayarnos sobre su trabajo.

Tanto Sara como Car (las fotógrafas en cuestión) son especialmente cuidadosas y delicadas cuidando de las parejas que las eligen y del proceso pre, durante y post sesión. Saben que la boda sucede una vez en la vida y no conciben que sea algo estresante o que pueda dejar mal sabor de boca.

Durante la boda establecen vínculos especiales con las parejas y sus familias. Ellas cuentan que cuando van a las casas para fotografiar los preparativos previos se convierten en una más: “Algunas madres nos han invitado hasta a comer a posteriori”, cuentan ellas.

El resultado de todo esto son unas fotos súper naturales que muestran la realidad de las parejas que deciden contar con ellas. No creen en los posados o las “típicas fotos de boda”, buscan los momentos únicos, los instantes de realidad. Pretenden que cuando las parejas vuelvan a ver las fotos dentro de 5 ó 10 años les trasladen de nuevo a su gran día, como si de un viaje en el tiempo se tratara.

Para ellas lo más importante es la confianza. Quieren que las personas que les confían el día más importante de su vida se sientan cómodas, no se estresen por las cámaras y disfruten de su gran día. Tener un buen feeling es fundamental para que el resultado final sea tan natural como persiguen. Les gusta hacer magia, ser invisibles, dejar que las cosas sucedan y capturarlas para siempre.

Su fotografía es documental. Trabajan el fotoperiodismo de bodas. Fotografían desde la observación, tratando de leer las emociones de ese día para que el resultado sea un retrato fiel a lo vivido.

Y claro, normal que los novios estén impacientes por ver su trabajo. Así que son especialmente rápidas en las entregas, ¡antes del mes el reportaje de boda de Caleidoscopia está garantizado! Por supuesto que también tienen álbum impreso, son unas apasionadas de las fotos en papel. Les gusta imaginarse a las personas que les contratan dentro de 30 años, sentadas en un sofá con sus seres queridos contando su historia emocionadas con su álbum en las manos.

¿Y sabéis qué les diferencia además del resto? Que dedican el 10% de toda su facturación a impulsar proyectos sociales a través de la fotografía. Como en un caleidoscopio, cada pieza por pequeña e insignificante que parezca, supone todo un universo. Por eso trabajan de esta forma y por eso eligen llamarse Caleidoscopia, con a.

Un fuerte abrazo, Ana.
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