Noviembre llega a La Champanera con un nuevo proveedor del mes que hará las delicias de novios e invitados y yo no puedo estar más contenta por poder mostraros a super profesionales que hagan de vuestra boda antes, durante y después un recuerdo memorable.

Las chicas de Love a Tope son unas cracks, así tal cual. Aunque su ofi está en Sevilla, eso no les ha impedido organizar bodas en todo el territorio nacional y llegar con su buen rollo, ideas y montajes hasta Bilbao, Madrid, Barcelona, Valencia, Valladolid, Alicante… ¡Son unas auténticas aventureras y les gustan los retos!

Allí que se van donde sus parejas reclamen su profesionalidad y love a tope. Y es que si algo tienen en común sus novios es que todos ellos son disfrutones, transmiten su energía, buenas vibraciones y las ganas de pasarlo bien. Ellas se mueven mucho por feeling, tanto con sus clientes como con los proveedores, algo que les parece fundamental para poder disfrutar de su trabajo y que eso se refleje en el resultado.

Se amoldan a sus novios y al servicio que cada uno quiere o necesita:

  • Diseño y organización integral: Para aquellos que hayan decidido casarse pero no sepan por dónde empezar. Recomiendan dejar a un lado las dudas, el estrés y la falta de tiempo, ¡organizar la boda tiene que ser todo felicidad! Ayudarán a diseñar, planificar, organizar y coordinar todo lo necesario para la boda, un servicio a medida hecho por y para sus parejas.
  • Coordinación del día D: Con este servicio los novios les pasan el testigo de su boda para que puedan disfrutar al máximo de todo aquello que han preparado con tanto cariño e ilusión.
  • Decoración y coordinación: Harán que cada espacio represente a sus parejas. Este servicio incluye además la coordinación de todo el día, para que sus novios disfruten sin preocupaciones y que todo salga como lo hayan preparado.
  • Asesoramiento, ideas y proveedores: Resolverán todas las dudas sobre cada uno de los aspectos a los que se tendrán que enfrentar los novios ese día incluyendo, por supuesto, el asesoramiento de todos los proveedores que necesiten.

Dicho esto, insisto en algo que no me he cansado de decir durante todo el tiempo que he escrito en este blog y que ahora, más que nunca, ha cobrado más fuerza y sentido: Los novios deben de contratar a una wedding planner para organizar su boda, lo mismo que contratan a una agencia de viajes para su luna de miel.

Una de las principales ventajas de contratar a Love a Tope es la tranquilidad con la que cuenta la pareja durante todo el proceso ya que saben que ellas organizarán su boda como si de la suya se tratase. Además, el hecho de que contraten a una Wedding Planner conlleva un ahorro sustancial de tiempo por parte de la pareja, e implica que se celebre una boda más original y creativa, ya que están al día de las novedades y tendencias.

Su conocimiento del sector favorece la búsqueda de buenos proveedores con los mejores precios, favoreciendo así que los novios ahorren también dinero a la hora de contratar algunos servicios. Al “casarse todos los fines de semana”, van creando una relación más estrecha con el equipo de profesionales, lo que les ayuda a conseguir mayor flexibilidad por su parte y mayor poder de negociación buscando siempre lo mejor para sus parejas.

En esta situación que nos ha tocado vivir con el Covid-19, creo que el papel de la Wedding Planner, ¡¡por fin!! ha tomado el protagonismo que se merece, ya que los novios han requerido de su cariño, apoyo moral y buen hacer profesional para sobrellevar la circunstancia.

En muchas ocasiones en Love a Tope son las manos y los pies de sus parejas por lo que sus consejos han sido cruciales para la toma de decisiones importantes. Una boda no deja de ser un evento y, como todo evento, hay que profesionalizarlo pues las bodas no salen a la perfección por arte de magia. Deben ser desarrolladas por profesionales capacitados, formados y preparados para llevarlo a cabo.

Forman en total un equipo de cuatro personas muy creativas, enérgicas, inquietas y siempre con muchísimas ganas de innovar. Les encanta informarse de todas las novedades, bichear blogs nacionales e internacionales, Pinterest e Instagram. Les gusta seguir a nuevos proveedores y floristerías de diferentes partes del mundo para inspirarse. Les flipa viajar, y lo hacen siempre que pueden para descubrir culturas, costumbres y gastronomías diferentes que luego implementan en sus bodas. Estudian el perfil de cada pareja, porque ellos y el amor que se tienen son también fuente de inspiración para el equipo, se ponen en su piel e imaginan su boda soñada, ya sea romántica, cañera, tipo verbena o festival, temática… y van perfilando poco a poco cada partida para ir dándole forma hasta crear la boda perfecta.

Sin duda el proyecto de decoración es la partida que más quebraderos de cabeza da. Es la tarea que más tiempo conlleva y, a su vez, la que requiere más creatividad por su parte y donde más se lucen. La boda completa tiene que tener un sentido único desde que los asistentes reciben su invitación hasta la decoración del espacio, incluso las sorpresas que vayan a tener ese día. Todo debe seguir un mismo hilo conductor. Por otra parte, consideran que deben prestar especial atención a la burocracia nupcial: permisos, condiciones y contratos con proveedores, calendario, timings, optimización de presupuestos… En definitiva, ¡tener el control absoluto del evento!

Para ellas los must de una boda son la buena comida y bebida, la música en directo, una iluminación espectacular en bodas de noche ¡y un buen fiestón! Por supuesto, el protocolo es algo crucial a la hora de la programación y organización de una boda, hay temas específicos que no se pueden dejar pasar por alto, pero las chicas de Love a Tope no pueden negar que son amantes de la naturalidad. Recomiendan a sus parejas que se sientan libres de actuar en cada momento con espontaneidad, mucha pasión y emoción. Un consejo crucial que dan a sus novias es que lo más importante es que se olviden en la medida de lo posible de los nervios, que tengan absoluta confianza en ellas y vivan cada momento conscientemente. El día de su boda tendrán la sensación de que pasará volando, así que siempre les recuerdan que disfruten al máximo, dándolo todo en cada momento que estén viviendo y expriman cada sentimiento y cada gesto que reciban o den: besos, abrazos, miradas cómplices, lágrimas… para conseguir retener todo esto en su mente. Y sobre todo que sean ellos al 100% el día de la boda ¡solo así lograrán disfrutar A TOPE de su gran día!

¿Su mantra? Creo que ha quedado claro: Trabajar muy duro y con ilusión, siempre con buen rollo y dar lo mejor de ellas mismas. ¿Qué más se puede pedir?

Un abrazo, Ana.