Ya os dije que esta semana publicaba un especial de espacios en el blog, y de ninguna manera podían faltar mis espacios favoritos para casarse en Asturias.

Ya sabéis que soy una orgullosa asturiana y por eso escribo este contenido con el corazón. Pero además de ponerle sentimiento, también lo hago con criterio, pues todos ellos son espacios de bodas que conozco personalmente y en los que yo, sin dudarlo, me casaría mañana. ¡Empezamos!

Ruaquince

¿Quién no querría casarse en el centro de Oviedo en un edificio histórico con unas vistas espectaculares a la catedral?
Para quien lo sepa, La Casa de la Rúa, situada frente a la catedral de Oviedo, es el edificio civil más antiguo de la ciudad. Es un palacio gótico que además ha sido declarado Monumento Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural.

El palacio cuenta con una superficie de 2000 metros cuadrados, repartidos en 3 plantas. La estructura palaciega de la casa se ha mantenido intacta y por ello alberga salones de diversos estilos artísticos con vistas a la catedral y a un gran jardín interior privado, idóneos para la celebración de bodas totalmente personalizadas en un escenario de lujo.

Trabajan en colaboración con una selección de los mejores caterings para ofrecer a las parejas la posibilidad de seleccionar la cocina que mejor se adapte a sus
preferencias. También disponen de cuatro Suites: la Suite nupcial y otras tres Suites disponibles para el alojamiento de familiares. Todas ellas están completamente amuebladas con mobiliario original del palacio.

Ofrecen un servicio integral y totalmente personalizado para la celebración de bodas: alquiler del espacio en exclusiva, bodega, barra libre con coctelería premium, animación y una agradable ambientación del palacio. ¿Quién da más?

Palacio de Luces

Sin duda Palacio de Luces es uno mis espacios favoritos para casarse en Asturias. Hay que vivirlo una vez en la vida. Ya sea como huésped, invitado o como el protagonista de tu boda.

El Palacio de Luces celebran una única boda al día, dando especial protagonismo a los novios. Cuentan con dos espacios diferentes donde celebrar el cóctel de bienvenida de vuestra boda, un espacio ajardinado y una zona acristalada con vistas a los jardines para los días de lluvia. Su salón principal, El Dorado, tiene una capacidad de hasta 150 comensales, donde lo primero que acapara la atención es un impresionante mirador que ocupa una pared entera y regala unas extraordinarias vistas de la sierra del Sueve. Este comedor destaca por ser un espacio diáfano, totalmente personalizable según las necesidades de cada pareja. Además, para la fiesta, ponen a vuestra disposición el salón de las Especias, un espacio con mucho encanto y acceso directo a los jardines.

Su cocina propia presidida por el chef Nacho García Canellada, se caracteriza por un predominio de los productos típicos asturianos todos ellos elaborados de una forma tradicional y a la vez innovadora. Además, no hay nada más divertido que celebrar la boda en el mismo espacio donde vuestros amigos y familia se alojan. Por eso es importante que sepáis que disponen de 44 fabulosas habitaciones.

Por cierto, entre la fiesta preboda, la boda y el brunch post boda, podréis disfrutar de su zona wellness con piscina climatizada, gimnasio, sauna, duchas de contraste.

Casa Trabanco

No sé si os acordáis de The Wedding Mafia Trip (que por cierto repetimos edición el próximo mes de marzo) pero la primera noche hicimos parada en Casa Trabanco. Qué especial, qué bonito, qué cuidado y qué riquísimo estaba todo. Sobre decir que estoy desenado volver, porque se nota además que en Casa Trabanco les encantan las bodas. Cuentan con diferentes escenarios, típicos asturianos, para acoger cada boda de manera que sea un día inolvidable para sus clientes. Ceremonias civiles entre manzanos, en su terraza, entre toneles, en alguno de sus llagares tradicionales… todo a gusto de los novios y con sabor asturiano.

Para la celebración cuentan con 2 espacios:

▸ Llagar de Lavandera (Gijón): Su espacio más coqueto, para eventos de hasta 80 personas. Ubicado en un entorno incomparable con vistas al valle, detalles típicos de un llagar como toneles que “espichan” en directo o una prensa antigua que refleja el sabor tradicional de su casa reformado, eso sí, con toques modernos.
▸ Llagar de Sariego: Apostado en el concejo de Sariego, a escasos minutos de Gijón, Villaviciosa, Nava y Cabranes, es su espacio orientado para eventos de mayor envergadura. Un llagar reformado con aires y materiales contemporáneos sin perder la esencia de lo tradicional. En la primera planta cuentan también con un espacio en altura acristalado desde el que ver el atardecer en el valle. Sin embargo el comedor es la joya de la corona que cuenta con toneles típicos de madera y un techo altísimo con instalación de vegetación, micro bombilla y juego de luces de color. Un espacio de cuento en el que, combinando con los diferentes montajes y decoraciones, se pueden crear bodas únicas y totalmente personalizadas para cada pareja.

Mirador de la Franca

El Hotel Mirador de la Franca se trata de un hotel emblemático del Oriente de Asturias. Se inauguró el 16 de julio de 1947, ¡el año que viene celebran su 75 aniversario!. Cuentan con diversos salones con vistas al mar, jardines sobre la playa y un mirador perfecto para celebrar ceremonias civiles. El hotel está reformado en el año 2017 aunque mantiene su estilo clásico, íntimo y familiar.

Su cocina es otro de sus atractivos, y todos sus platos están elaborados con producto de cercanía, fresco, cocinado de manera tradicional pero actualizada. Además, disponen de 58 habitaciones (unas con vistas al mar, otras al jardín, algunas comunicadas, superiores…) que son la excusa perfecta para alargar la celebración y organizar una boda de fin de semana.

Por supuesto que además de bodas, también realizan cualquier otro tipo de evento, adaptándose siempre a las necesidades de cada cliente: pequeños eventos, reuniones de empresas, celebraciones… Y por cierto, ¡también cuentan con promociones especiales para las bodas que celebren entre noviembre y marzo!

Espero que hayáis tomado buena nota.
Un besote, Ana
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