Hoy os presento el último estilismo que diseñamos para la editorial en Casa Mónico. Un look clásico pero diferente, con un vestido al que no le falta detalle -ni plumas – y con unos complementos que no podían encajar mejor. ¡Os cuento todo!

El vestido es un diseño de María Barragán, ¡tenéis que ver todos sus diseños porque son una auténtica maravilla! En esta ocasión fotografiamos el vestido Noa, un vestido en gasa satinada con corte bajo pecho y un escote en V por ambos lados. El toque final lo ponen esas mangas con plumas en los puños y la caída de la falda con una discreta y elegante cola.

Para acompañar este vestido, buscamos unos pendientes que dieran luz a la novia y siguieran la línea sencilla y elegante pero con algún toque diferente, ¡y estos pendientes de Marina García Joyas no podían encajar mejor!

Para los zapatos Mariela Madrid es siempre un acierto, así que nos propuso romper un poco el estilismo y darle un toque de color con estos zapatos azules, con un tacón muy cómodo, ¡me fascina el resultado!

El ramo tiene nombre propio y es de Francesa Lattanzi, ya sabéis que me chiflan sus composiciones y es la opción perfecta para todas las novias amantes de los ramos grandes y con protagonismo.

El maquillaje de Yael Make Up y el peinado de Eugenia, parte del equipo de Yael, dio el toque final que necesitaba este estilismo. Una piel radiante, potenciando los rasgos de la novia y un peinado de ondas que me fascina. Como siempre, un placer trabajar con este equipo.

Gracias también a Lorena de Photo Up por sus fotografías, ¡novios, tenéis que echarle un vistazo a su portfolio!

¿Qué os ha parecido? ¡Os dejo muchas más fotos en mi perfil de instagram!

Un besote, Ana.