No imagináis las ganas que tenía de enseñaros este estilismo para las novias con carácter y modernas pero que no quieren perder ese toque dulce y clásico. ¡Os cuento todos los detalles!

La pieza principal es este doble vestido de Pol Nuñez. Debajo, un vestido lencero de tirantes con una caída espectacular en la espalda. Encima, un vestido de gasa con detalles bordados en el escote y una cola discreta y muy elegante. La verdad que es una maravilla de diseño que me tiene fascinada.

Para acompañar al vestido, volví a elegir unos zapatos de The Forest Shoes. Si estáis buscando unos zapatos altos con los que aguantar toda la noche, ¡tenéis que ver todo su catálogo! En esta ocasión, nos decantamos por estos zapatos de terciopelo azul y sujeción en el tobillo que le daban un toque perfecto al vestido.

Para los complementos me enamoré de Sommer y sus piezas de porcelana. Combinamos el tocado del pelo con los pendientes para un acabado más homogéneo, ¡y el resultado es increíble! Si estáis buscando algún complemento especial para vuestra boda, tenéis que echar un ojo a todas sus piezas echas a mano artesanalmente y únicas.

Para integrar este tocado a la perfección, el equipo de Yale Make Up volvió a hacer magia. En esta ocasión, Eugenia hizo un recogido en trenza con un ligero toque desenfadado, que acompañaba a la perfección al maquillaje de Yael: muy natural y resaltando la mirada de nuestra “novia por un día” Alina.

Para el ramo, aprovechando el estilo delicado del vestido, optamos por un ramo en tonos verdes, amarillos y blancos de flores preservadas de Concari. Os he hablado hace poco de ellas en el blog, ¡y de verdad que estoy entusiasmada con haberlas descubierto!

Como siempre gracias a Lorena de Photo Up por sus increíbles fotos y al Grupo Mónico por cedernos sus increíbles espacios.

¿Qué te ha parecido este estilismo! ¡Os dejo muchas más fotos en mi perfil de Instagram!

Un besote, Ana.

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