Sally L. Hambleton for The Workshop

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Sally sólo lleva 10 años en el negocio y ya es una “top” de la flores. Vogue, Telva, Lucía se Casa, Elle… no hay publicación, evento o blog que se le resista. Todos acabamos atrapados en las redes de su creatividad y buen gusto.

En la tienda 8 personas trabajan a puro ritmo. Ella ha enseñado desde el principio a todos sus empleados, para evitar vicios del pasado, y con ellos se entiende con una sola mirada.

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A Sally le gusta trabajar con flores pequeñas, delicadas y campestres, como por ejemplo las Hortensias que, aunque pueda parecer una contradicción pues esta flor en sí es grande, Sally la interpreta como un conjunto de pequeñas flores. Huye al máximo de las plantas tropicales y chillonas, y encuentra su creatividad en el campo y en los jardines ingleses.

Sally L. Hambleton for The Workshop Flores

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Precisamente, una de sus últimas fuentes de inspiración se expuso en el Museo del Prado hasta hace bien poco. La exposición “Juan Fernández el Labrador. Naturalezas muertas” ambientada en el  s.XVIII, versaba sobre uno de los fuertes de Sally, los bodegones.

Le traslado a Sally que este tipo de pintura a mí siempre me ha parecido hasta cierto punto lúgubre, pues sus fondos son siempre negros o grises marengos. Yo prefiero la luz de Sorolla. Sin embargo, ella me aporta un punto de vista en el cual yo nunca hubiera reparado, “las flores frente a un fondo oscuro lucen más hermosas que frente a un blanco clínico”. Ella es la artista y yo me lo creo a pies juntillas.

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Quizás por eso, Sally en colaboración con Madrid in Love ha cambiado su imagen de marca, renunciando al color naranja que ha sido su emblema los últimos años, color con el ya no se sentía identificada.

Y no sólo el nombre, sino también la web y la propia tienda han mudando la piel, con una nueva imagen más identificada con su trabajo cuyo nuevo color insignia es un gris neutro. Sally reconoce estar ilusionadísima con el cambio, quiere mostrar una imagen tan cuidada como las flores de su universo.

Su producto, sólo con ver las fotografías se vende solo. No sólo es bueno, sino que también es original. Sus recipientes fuera de lo común, véase cafeteras, teteras, sombrereras, tarteras, jaulas, etc, forman parte de su identidad. Identidad que muchos intentan plagiar sin éxito, pues Sally siempre va por delante. Se renueva a sí misma cada día, y por eso es pionera y genuina.

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The Workshop Flores estaba destinado a desaparacer, un nombre demasiado genérico que convive actualmente con el suyo propio, Sally L. Hambleton, que acabará siendo su futura marca, a secas, sin ningún aditivo.

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Sally L. Hambleton tiene fama de ser cara, pero todo tiene su explicación. En una boda, por ejemplo, sus 8 empleados fijos y otros tantos itinerantes, llenan un camión hasta las trancas de flores y se dejan el tuétano para que todo quede perfecto, porque Sally es así, perfeccionista y exigente con su trabajo.

Los meses del año donde se aglutinan las bodas, media España sobrevive bajo un sofocante calor, y no hay nada peor para las flores que las altas temperaturas. Por eso, para que nada falle, además de acudir a los eventos con repuestos (por si un jarrón de cristal se rompe durante el viaje o durante las maniobras de decoración), siempre asisten al evento con más flores de las necesarias porque algunas, lo más seguro, perecerán en el camino. Y es que anticiparse a los problemas o los imprevistos y tener margen de maniobra, requiere un mayor presupuesto.

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Considera que su negocio es muy complicado y delicado, pues se trabaja con materiales perecederos, hechos a mano y que requieren entregas inmediatas. El tiempo apremia y en contra de lo que yo pensaba, a más volumen, el precio se encarece.

También hay que tener en cuenta que Sally trabaja con artesanos y proveedores españoles siempre que tiene ocasión de prescindir de todo aquello que no se haya producido aquí, y desde un punto de vista económico y moral hacia nuestro país, es lo que deberíamos hacer todos.

Sally tiene que irse y no podemos seguir charlando, pero vosotros podéis acercaros a su tienda en la Calle Gabriel Lobo 10 y ver su trabajo en directo. ¡Os encantará!

Un besote, Ana.