Vuelvo a la carga con estilismos de novia y montajes especiales con los que inspiraros y ayudaros a escoger el vuestro, y creo que este vestido de novia sencillo pero con mucho estilo os va a maravillar.

Lo fotografiamos en los preciosos jardines del Palacio de Aldovea, una finca que está a escasos minutos de Madrid y en la que se celebran bodas de cuento de hadas. Tanto en su interior (importante para el temido plan B) como en los preciosos jardines de su exterior.

De las fotos se encargó Sara de Caleidoscopia, y de ella nos fascina no solo el gustazo que es trabajar a su lado, sino la calidad de las fotografías con ese punto de juego de luz que nunca es excesivamente artístico. Ale G Colomer, como siempre, estaba guapísima con esa naturalidad innata para lucir estupenda en cualquier escenario y ocasión. Solo hay que verla en este otro post “Un vestido de novia repleto de margaritas

El vestido, protagonista indiscutible de la sesión, era un bonito diseño de María Gadea. Un vestido de novia sencillo pero con mucho estilo, gracias a sus mangas de muselina de seda, a su tejido de discretísimo relieve y a su pequeña cola femenina y muy delicada.

El tocado de Garanza también era una preciosidad, una obra de arte de orfebrería que mezclaba cristales, motivos botánicos y un tono de oro envejecido. Llama la atención también sobre el precioso semi-recogido obra del equipo de Mg Beauty con las que siempre siempre siempre es un gustazo trabajo. A juego con el tocado, unos pendientes del mismo tono de De la Riva Complementos.

Alejandra llevaba unos zapatos preciosos de Paco Poveda, un diseño destalonado de tacón alto en color morado del que destaca la hebilla metalizada. Un diseño, por cierto, 100% made in Spain.

El color del zapato no fue aleatorio, ya que para la ocasión nuestra querida Ana de Cerezas de Colores diseñó una mesa preciosa en los mismos tonos que el detalle del zapato. No hay color, propuesta, combinación, idea… que se le resista a nuestra querida Ana. Ya sabéis que en una boda todo tiene un je ne sais qoui cuando todo está perfecta y milimétricamente hilado. Y a mí, que sobra decir que me fascinan las mesas, me fascinó especialmente la papelería de Altamar Studio. ¡Qué invitaciones, menús tan bonitos y cuidados!

Espero que os guste tanto como a mí.

Un beso grande, Ana.
Editorial patrocinada