Me encanta enseñaros editoriales para que os maravilleis con la creatividad de sus directores artísticos y las marcas que colaboran con ellos. Esta última sí o sí tenía que compartirla porque el equipo de Bodas Rock and Love se han salido del mapa con esta producción.

Aunque trabajan a nivel nacional, Bodas Rock & Love está ubicado en Cantabria y se dirigen a parejas que quieran casarse en un entorno rural, tranquilo, pero con todas las comodidades. Ellas, Sandra y Sheila son una interiorista y una ingeniera civil especializadas en la organización integral de bodas. El destino quiso que coincidieran en su trabajo anterior en banca y que se desencadenase esta aventura.

Su trabajo representa su vida y día a día. Aventura, ilusión, montaña rusa, locura y sentimientos a flor de piel, así son en Rock&Love. Por ello eligieron ésta como su profesión y su forma de ver el mundo. Un proyecto en el que llevar su creatividad a cualquier celebración que se tercie. ¡La creación de espacios y de sensaciones es su fuerte!

Así juntas querían darle forma a un editorial que representara la fortaleza de los proveedores nupciales de Cantabria a nivel nacional. Son tiempos complicados para los eventos multitudinarios así que han puesto en valor el poder disfrutar de los más pequeños, cuidados e íntimos. La posibilidad de poder hacer una boda o una despedida slow, exprimiendo lo realmente importante. Unos días de chicas, en un enclave de ensueño como es el Palacio de Caranceja, que reabre sus puertas tras retomar la gerencia sus dueños originales. Se trata de un acogedor hotel con encanto en un antiguo palacio rehabilitado del S. XVII. en plena naturaleza y rodeado de bellos pueblos montañeses. 

Desconexión, un brunch ideal preparado por el catering del restaurante Deluz, un picnic en los alrededores de la finca con productos cántabros del Súper de los Pastores y los maravillosos cócteles de Pablo Gómez Abril.

Los looks de pijamas y camisones pertenecen a la firma María Gadea, mientras que los outfits de exterior son de Rita Von y El Vestidor de Susa, para el brunch y picnic respectivamente. Las joyitas de Miss Cavallier fueron el broche final. Del maquillaje y peluquería se encargó Cris Alonso Make up, especialista en bodas que bien sabe hacer sentir a sus novias las más especiales en un día tan importante.

De la decoración floral SeldeFlores, Raúl es un florista con muchísima experiencia al que le encantan los proyectos florales imposibles y que se adapta al resto de proveedores a la perfección.

La fotografía se llevó a cabo por Concorazon, una madrileña y un cántabro con muchas ganas de comerse el mundo. Con una larga trayectoria de bodas en Madrid, ahora deciden a entrar por todo lo alto en Cantabria. Tienen una sensibilidad especial y una forma de mirar a través de la cámara que no deja indiferente a nadie.

De la idea, diseño y organización se ocuparon ellas, Sandra y Sheila de Bodas Rock and Love. Llevaban bastante tiempo dándole vueltas a este proyecto junto con el resto del equipo, y el punto de partida fue la finca. Les inspiraba la campiña francesa, un fin de semana con amigas y los atardeceres únicos que tienen en Cantabria de los que -como vecina asturiana que soy- doy fe. Querían hacer algo muy pulido y por ello fueron eligiendo uno a uno a cada proveedor. Tras varios moodboards que elaboraron junto a ellos llegaron a este punto común.

¡Las fotos hablan por sí solas! y estos son los créditos para que los podáis fichar uno a uno:

Wedding Planners: @bodasrockandlove
Maquillaje y peluquería: @crisalonso_makeup
Deco floral: @seldeflores
Fotografía: @concorazon
Finca: @palaciodecaranceja
Modelo: @violetadm98, @anitagodie, @pitugoncharenco y @gomezzmarina
Camisones: @mariagadea_atelier
Looks brunch: @ritavon
Looks picnic: @elvestidordesusa
Joyas: @misscavallier
Catering brunch: @restaurantedeluz
Cócteles: @pablogomezabril

¡Seguro que os ha gustado tanto como a mí!

Un besote, Ana.