No os imagináis las muchísimas ganas que tenía de enseñaros este diseño tan especial de novia de invierno que fotografiamos en el último editorial.

En esta ocasión trabajamos con Alberto y María, los fotógrafos que están detrás de AM Producciones, con los que fue un auténtico lujazo trabajar. Además, lo hicimos en un enclave tan especial como son los Lavaderos de Rojas, un espacio con mucha historia y donde nos trataron de maravilla.

¡Hablemos del vestido! Este vestido de Alejandra Oria es un diseño compuesto por dos piezas: un vestido de punto y una falda de tulle. La idea, crear dos looks en uno. Un concepto que cada vez se lleva más en moda nupcial y que nos encanta por la versatilidad que ofrece. Combina dos siluetas; una más recta y minimalista y otra más voluminosa y exagerada. Sencillamente mágico.

Pero es que, además, esta pieza tiene una historia especial para Alejandra Oria y es por ello que este vestido diferente y característico se llama como su madre, Antonia. El vestido de punto de lana y mohair era una pieza vintage que ella tenía y que, durante el confinamiento, Alejandra decidió rehacer. Lo convirtió en un vestido recto de manga pegada que después combinó con una falda de 10 capas de tulle.

El contraste entre los tejidos, entre el color, el juego de transparencias y movimientos que da el tulle y el puntito moderno y delicado del mohair. Varias de las mil razones por las que nos encanta este diseño.

Esta marca que surgió en Madrid este 2020 se toma muy en serio que la personalidad de cada novia se refleje en cada puntada del diseño. Se inspiran en las tendencias para adaptarlas a los gustos y necesidades de cada mujer, persiguiendo una estética contemporánea. ¡Os animo a descubrirla!

Los complementos escogidos para este vestido fueron los pendientes Judit Rosa de Acus Complementos. Unos pendientes earcuff modernos pero discretos con tres piedras en forma de gota que dan un toque elegante a cualquier look.

Las sandalias, de Mariela Madrid, verdes y con un tacón con textura en dorado eran el complemento perfecto, además de que son comodísimas.

Este look tan especial bien merecía un maquillaje con personalidad y de ello se encargó Marta Gamarra de MgBeauty. Se inspiró en la gran Audrey Herpburn para este maquillaje retro donde las cejas de nuestra guapísima modelo María Sanromá cobran todo el protagonismo.

Para conseguir este look tan marcado utilizó un rotulador biselado de By Terry que permite dibujar pequeños pelitos que aportan densidad y definición. Para incrementar el énfasis en la mirada, una línea muy definida negra que se engrosa al final de ojo consiguiendo así una mirada intensa y espectacular.

Mientras que para el peinado, MgBeauty elaboró un sencillo moño que despeja el rostro y define el cuello consiguiendo estilizar toda la figura. Un acabado fresco, cómodo y natural. ¡En definitiva, un resultado de diez!

Espero que os guste tanto como a mi este look de novia de invierno. Si queréis más ideas para ser novias de invierno os dejo el post de 10 ideas de vestidos de novia de manga larga para seguir inspirándoos.

Un besote, Ana.