Una proposición de 10

La Champanera

Pocas cosas hacen falta para para que tu propuesta de matrimonio sea memorable. ¡Va por vosotros!

Sois vosotros en el 95% de los casos, mediante la pregunta del millón: “¿Querrías casarte conmigo?”, los que decidís que ya es el momento de dar un paso hacia delante. Nosotras, en general, solemos mantenernos a la espera.

No miento si afirmo que, también en el 95% de los casos, esa decisión puede que sea la primera y la última (por suerte y por desgracia) que tomaréis en torno a la organización del enlace. De todos los preparativos de después nos encargamos nosotras, y es que, si todo marcha según lo previsto, es probable que no elijáis ni vuestro chaleco ni la corbata. Es un hecho corroborado por un millar de novias.

Pues bien, no sin sierto tono de humor, aquí os dejo unas pautas sugeridas para que el día de la propuesta nada falle.

1. Habéis de comunicar vuestras intenciones al padre de la novia y obtener su bendición. Suena un poco arcaico, pero a mí me encantan las tradiciones y es una pena que algunas se pierdan.
2. Mantener la sorpresa. Si no es sorpresa, simplemente no es lo mismo.

3. Habéis de pronunciar el nombre completo de vuestra novia, y sirva como ejemplo lo siguiente: “Menganita Pérez Hernández, ¿querrías hacerme el hombre más feliz y casarte conmigo?”. Mucho más abrumador que un simplón “Menganita, nos casamos”. Las palabras a utilizar son muy importantes, porque ella relatará la historia de forma literal una infinidad de veces hasta que se muera.

4. Una de vuestras rodillas, la derecha o la izquiera, la que más rabia os dé, debe estar apoyada en el suelo a la hora de formular la pregunta. A mí, personalmente, me encantan los momentos muy “Hollywood”, y lo de arrodillarse es un must.

5. Elige un lugar bonito, especial, simbólico en vuestra relación… porque a nosotras ese punto de romanticismo nos pone los pelos de punta.

Seguramente ellas os contestarán “sí, quiero” de todas formas, hagáis lo que hagáis, pero si conseguís hacerlo especial, ella apretará con fuerza ese recuerdo para siempre en su cabeza, y será uno de los días más felices de su vida.

Para los que estáis un poco perdidos y no acabáis de dar con el momento perfecto para vuestra proposición de amor eterno, el Concierto de las Velas que se celebra todos los años en Pedraza en el mes de julio es una buenísima opción. A oscuras, con solo la luz de las velas, y grandes clásicos de Mozart, Strauss, Mendelsson o Beethoven aportando la nota musical. ¿Qué mujer no caería rendida ante la pregunta?