El día anterior a la salida no pegué ojo, me pasa siempre que tengo que madrugar para salir de viaje. Me despierto mil veces pensando en todas las cosas que se me ha olvidado meter en la maleta sin quitarme la angustia de quedarme dormida y no escuchar la alarma del móvil.
Al final no me faltó nada en la maleta y escuché a tiempo el despertador pero, lo que se dice dormir… no mucho. Me pesó poco el cansancio, pues estaba entusiasmada con la idea de reunirme con mis amigas y compañeras después de tanto tiempo sin vernos y después de tantos meses invertidos para que la organización de The Wedding Mafia Trip fuera perfecta. Y según vayáis leyendo os iréis dando cuenta que todo el equipo de RUMOR (mi agencia de Comunicación y Eventos) nos dejamos la piel en los detalles.


Para esta II Edición de The Wedding Mafia Trip escogimos Gran Canaria, porque siempre nos ha parecido que por proximidad, cultura, gastronomía y climatología es el destino perfecto para un Destination Wedding y, por supuesto, para una inolvidable luna de miel.


Quería que mis invitadas y amigas vivieran la isla como auténticas novias o como una pareja de recién casados que escoge los mejores espacios y proveedores para un momento de puro lujo. Lo más importante era que viajaran tranquilas, y por eso siempre tuvimos claro que el viaje lo haríamos de la mano de Chapka: la aseguradora de lunas de miel por excelencia que ofrece la mayor cobertura del mercado sin letra pequeña y que puede atenderte las 24h en tu idioma desde cualquier parte del mundo. Fundamental.


Las chicas y yo nos encontramos en la sala VIP de Iberia en Barajas donde hubo reencuentros -y presentaciones- de lo más emotivas. Allí ya empezamos a sentirnos como auténticas rock stars cuando el equipo de Iberia Express (volábamos en su avión “Madrid”, el más eficiente y eco-responsable de su flota) nos recibió para presentarse y acompañarnos hasta el embarque. Estaba previsto que aprovecháramos la duración del vuelo para descansar, pero íbamos en las primeras filas todas juntas y no nos callamos ni un momento. ¡Hasta terminamos haciéndonos todas una foto con el comandante! Empezamos a reírnos ahí, y ya no paramos hasta el último momento.


Llegada a Gran Canaria (más reencuentros con otras que habían volado desde otros destinos) y rumbo a nuestra primera parada: Vegueta, el barrio fundacional de Las Palmas de Gran Canaria y que fue declarado Conjunto Histórico Artístico Nacional en 1973. Merece la pena visitarlo aunque solo sea por imaginarse allí a Cristobal Colón reparando ‘La Pinta’ a su regreso de América. La Catedral de Santa Ana, la calle de los balcones… ¡no hay nada ante lo que no merezca la pena detenerse!


Y claro, recién llegadas a la isla lo siguiente que teníamos que hacer era visitar Finca La Rekompensa, una platanera con vistas al mar en la que recorrimos la plantación, su museo del plátano (único en Gran canaria), correspondiente cata de plátanos y un almuerzo a la altura de nuestro anfitrión con puesta en escena de The Federicas y menú ofrecido por La Vaquita.


Y después del palizón, un poco de descanso, relajación y mimos beauty en Clínica NAAC: el mejor instituto de belleza de la isla donde, por supuesto, cuentan con todo tipo de tratamientos pre-boda para preparar la piel para el gran día. Además, nos atendieron con especial mimo y cariño y eso también se agradece con el alma, ¡no solo con publicaciones!


Y por fin descubrimos nuestro hotel, el Santa Catalina. Todas las actividades eran sorpresa así que para ellas fue un sorpresón de los buenos saber que pasarían 2 noches en un hotel que desde 1890 ha sido testigo de la historia de Gran Canaria, siendo además todo un referente en la vida social de la ciudad y que tiene el único jardín privado de Las Palmas disponible para todo tipo de bodas sociales. ¡Yo me imagino una boda de ensueño al aire libre en esos jardines!


Pero no habríamos llegado hasta aquí si alguien no hubiera entonado un “¿te quieres casar conmigo?”, y para eso se necesita una joya a la altura de semejante propuesta. Así que nuestra primera cena fue de la mano de Albert Joyeros que desde hace más de 30 años atienden a los clientes más destacados de la isla. Sobran las palabras, ¡qué maravillas de piezas!


Gracias a nuestro equipo gráfico IF Photographers + ImagineRec por no separarse ni un momento de nuestro lado.
Y hasta aquí el día 1 de The Wedding Mafia Trip II Edición Gran Canaria. No os perdáis el día 2, ¡qué también fue non stop y una gozada de día!


Con cariño, Ana.